Sobre Daria

No se ha diseñado en abstracto. Se ha hecho en una consulta.

Todo lo que hay en el producto viene de una clínica concreta, de su catálogo, de su año de visitas y de sus formularios. Cuando algo no cuadraba, el error estaba en Daria.

01Origen

Hecha con una clínica de Madrid

Daria se ha construido con una clínica de Madrid, con su catálogo real delante: los precios que cobra, los bonos que vende, las sesiones que le quedan a cada paciente y los nombres que usa su equipo para cada cosa. Nada de tratamientos de ejemplo.

Después entró su año 2026 entero: todas las visitas, con su tratamiento, su profesional y su forma de pago. No para presumir de datos, sino para poder abrir un informe, enseñárselo a la dueña y preguntarle si ese número es el suyo. Cuando no lo era, el error estaba en Daria y no en la realidad.

Y sus formularios de consentimiento, los suyos, diecisiete, tal y como los tiene escritos. Firmar en la tablet no cambia una coma del texto: cambia el papel.

De ahí salen las decisiones que parecen pequeñas y no lo son: que una cita lleve varios tratamientos, porque así se venden; que el seguimiento pregunte cosas distintas según el tratamiento, porque no se vigila igual una toxina que un relleno; que el aviso de una posible complicación llegue al WhatsApp de quien puso la aguja y no a una bandeja compartida que nadie mira el domingo.

Todavía no podemos decir su nombre. Cuando ella quiera, lo diremos.

02Principios

  • Actúa solo con herramientas reales

    Daria no «promete» una cita en un texto. Reserva llamando al mismo motor de disponibilidad que usa tu recepción, y si el hueco no existe, no hay cita. Nada de lo que diga puede crear algo que la agenda rechazaría.

  • Siempre hay una persona detrás

    Cualquier conversación se toma con un clic. Lo clínico, las quejas y todo lo que tenga que ver con receta va a una persona, siempre, sin que dependa de lo bien que esté escrito el mensaje.

  • Seguridad antes que amabilidad

    Es mejor una respuesta que no ayuda que una que se pasa de la raya. Daria no da consejo médico, ni dosis, ni opina sobre si un tratamiento le conviene a alguien.

  • Honesta sobre lo que es

    Se presenta como asistente en el primer mensaje, sin que haya que preguntárselo. Si una paciente prefiere hablar con una persona, la pide y la tiene.

  • Hecha con una clínica, no en un despacho

    Detrás de cada decisión del producto hay una consulta real, un catálogo real y una dueña diciendo «esto no funciona así».

03Equipo

Quién hay detrás

Daria la construye Aninda, con una clínica de Madrid y con su equipo. Una sola clínica, a propósito: mientras sean pocas, cada decisión del producto pasa antes por una consulta de verdad. No hay equipo comercial: si pides una demo te contesta él, y te dirá que no si cree que Daria no le sirve a tu clínica. La evaluación de cumplimiento la revisa un especialista externo antes del primer piloto con pacientes reales.

¿Quieres ser la segunda?

Estamos eligiendo despacio las primeras clínicas, porque queremos estar encima de cada una. Media hora, con tu catálogo delante.

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